Texto: Adriana Monroy

Todos hemos venido escuchando hablar, cada vez más, acerca de la práctica del yoga. Hoy en día, se conoce como la disciplina de origen oriental más practicada en Occidente. Y es que sus múltiples beneficios nunca han sido más oportunos, cuando crisis de todo tipo y altos niveles de estrés, agobian al hombre contemporáneo.

Es por eso que en la actualidad miles de personas famosas, artistas, deportistas, políticos, cantantes, empresarios, etc., hacen yoga. 5.000 años no ha sido suficiente tiempo para que el hombre moderno haya aprendido la importancia de la reunificación y el centramiento de su ser. En un mundo discontinuo y lleno de cambios,  encontrar el centro de ese ser desde donde se vive y emana la energía de la vida,  es una necesidad apremiante.

Yoga significa armonía y unión con el universo. Patanjali, conocido como el padre del yoga moderno, ofreció a través de sus “sutras” o aforismos, un camino, una vía,  para ascender desde la materia a las regiones  más sublimes de la iluminación,  hacia un estado de armonía y paz, alejado del ruido mental cotidiano.  En este sentido, el yoga es una disciplina  espiritual y física que produce en el que la practica,  una manera  serena y lúcida de ver la vida y, al mismo tiempo, una forma de convivencia humana en unidad y sintonía con el cosmos.

El hombre y la mujer de hoy han  encontrado en el yoga, un  programa de entrenamiento integral, donde, tanto su cuerpo físico como el emocional y el mental, unifican y armonizan sus energías desde el centro vital que todos tenemos.

En Venezuela, el yoga ha comenzado a hacerse cada vez más popular. Hoy en día, se práctica no solo en los sitios tradicionales, sino también en gimnasios, spas,  parques y jardines públicos, centros de ejercicios dirigidos y hasta en empresas grandes y pequeñas. Ya se considera la práctica del yoga como una alternativa para mejorar el rendimiento y bajar los altos niveles de estrés laboral.

Tanto hombres, mujeres de cualquier edad, condición, estado físico y hasta los más pequeños, practican yoga. De la mano de terapias complementarias aún más antiguas, tales como los terapéuticos masajes ayurvédicos, que provienen de la milenaria ciencia Ayurveda (“ayur”: conocimiento / “veda”: vida),  plasmada en los antiguos Vedas, libros sagrados de la India.

Ahora bien, dentro del contexto de un yoga adaptado a las necesidades del hombre contemporáneo, nos encontramos con diferentes estilos o tendencias en nuestros días, como es el caso de Yoga Plus: un tipo de yoga funcional y propioceptivo, que encuentra sus bases en el Hatha Yoga. Presenta una fusión de prácticas más contemporáneas, como el Asthanga e Iyengar Yoga, fundamentándose, a la vez, en conocimientos de avanzada tomados del mundo del fitness y la medicina deportiva.

Se trata de un yoga “más” fluido, porque el diseño de la clase está basado en la construcción de series de movimientos y posturas que se sincronizan con la respiración y, al entrelazarse, crean una especie de danza que mantiene activo, motivado y atento al alumno desde que empieza hasta que termina la sesión. “Más” energizante, porque logra activar los grandes grupos musculares, el sistema cardiorrespiratorio, la respiración consciente y  la atención de forma simultánea. Y “más” refinado y terapéutico, por incluir principios científicos aplicados al deporte y elementos derivados del fitness y las salas de rehab y fisioterapia.

El uso de la Swiss Ball o balón de estabilidad, Fit Ball o balón pequeño, que se sujeta entre piernas o manos, dándole un efecto de “squezz” constante, los Rodillos para alinear y a la vez masajear el cuerpo durante la práctica o, más recientemente, los Columpios para practicar yoga en suspensión. En estas clases de Yoga Plus también se da una gran importancia al manejo de las técnicas apropiadas de respiración, relajación y meditación, que se incluyen en la sesión, para llevar así al practicante a crear una mayor consciencia corporal y mejor sintonía con su naturaleza más interna.

Lo más importante es reconocer que el yoga es siempre una disciplina integral, que nos acerca a una percepción de nosotros mismos, no como seres humanos en cualquier tipo de aventura espiritual, sino más bien como “seres espirituales, en una simple aventura humana”.  Inclusive, cuando el enfoque está en el cuerpo, como sucede en el Hatha Yoga y en los diversos estilos de yoga que podemos practicar hoy en día. Sin excepción, toda técnica o práctica del sumamente variado enfoque del yoga, tiene el mismo propósito: liberarnos y llevarnos de una personalidad condicionada hacia el amplio reino del espíritu.

Practicando yoga abriremos las puertas a la percepción  e incrementaremos nuestro nivel de conciencia; una conciencia que nos lleve a una verdadera calidad de vida y a una relación de armonía con el Universo.

Adriana Monroy

Directora

YOGA CENTER EL PARAISO: Av. Antonio Guzman Blanco, frente. a Cocodrilos Sport Park, El Paraiso

YOGA CENTERLA LAGUNITA: CC. Terraza, Lomas deLa Lagunita, piso 2, frente al ascensor. El Hatillo

Twitter: @ADRIANAMONROYS

yogacenter.com.ve@gmail.com

www.yogaplus.com.ve

 

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