Por: Leonardo Leone (@leoleonef) WhatsApp Image 2017-11-24 at 1.01.15 PM

Fotos: Scuderia Ferrari Mercedes-AMG F1

El pasado 23 de marzo se reafirmaba lo que pudimos ver en los ensayos de pretemporada, la Scuderia Ferrari por fin contaba con las herramientas para combatirle de tú a tú, los campeonatos de pilotos y de constructores al acérrimo equipo de las flechas de plata, quienes no saben otra cosa más que ganar desde el 2014, año en el que se implementaron las nuevas reglamentaciones en la Fórmula 1 de los nuevos motores V6 Turbo Híbridos;  y a Lewis Hamilton, que para esta temporada contaba con un nuevo compañero de equipo, dado el retiro de Nico Rosberg al final de temporada pasada, luego de conseguir su primer título mundial en el GP de Abu Dhabi.

En la primera cita de la actual temporada, el alemán Sebastian Vettel de Ferrari, se alzaba con la victoria colocándose en la punta del Campeonato de Pilotos; cabe acotar que Ferrari no ganaba en suelo australiano desde hace diez años cuando lo hizo el finlandés Kimi Raikkonen en la campaña del 2007, además que el equipo de Maranello tenía 1625 días sin liderar alguno de los dos campeonatos. Sin duda que la escudería más laureada de la Fórmula 1 tenía algunos lustros sin conocer lo que es ganar en el circuito urbano de Melbourne.

Vettel llegó a Ferrari en el 2015, con la esperanza de sacar al equipo de las tinieblas y fue considerado inmediatamente por los Tifosi como el salvador de la casa del Cavallino Rampante, luego de que el piloto español, Fernando Alonso no pudiera llevarse el título de campeón del mundo durante las 5 temporadas que estuvo tras los mandos del bólido escarlata.

Alonso tuvo a su alcance dos títulos mundiales con el equipo italiano durante las temporadas 2010 y 2012, ambos ganados por el teutón de Red Bull Racing, Sebastian Vettel pero que por mala fortuna y por errores estratégicos no pudo capitalizar estas oportunidades.

WhatsApp Image 2017-11-24 at 1.01.15 PM (1)Las estadísticas nos daban a los fanáticos de este deporte motor, motivos para tener esperanza de poder ver ganar un equipo diferente este año. Según ellas, desde la temporada del 2000, el 64% de los pilotos que han ganado en la primera prueba se llevarían el título a casa al finalizar la campaña, y que la última ocasión en que Vettel venció dos de las primeras tres carreras de la temporada se llevó el título (año 2011), mismo caso al de este año, en el que ganó en el Gran Premio de Australia y GP de Bahréin, primera y tercera cita respectivamente.

Hasta el Gran Premio de Hungría, antes de que los pilotos se fueran al parón de vacaciones, el campeonato estuvo muy disputado entre el alemán de Ferrari y el británico de Mercedes, Lewis Hamilton, en el que ambos pilotos tenían el mismo número de victorias hasta ese momento, cuatro para cada uno con una diferencia de catorce puntos entre ellos que favorecía al germano.

La debacle del equipo italiano no fue hasta la segunda parte de la temporada, en el que Hamilton se llevaría 3 victorias al hilo, en Bélgica, Italia y Singapur, en esta última por el error garrafal de Vettel al dejarle la victoria en bandeja de plata por su abandono derivado del impacto que tuvo en la primera curva de la primera vuelta con su coequipero, Kimi Raikkonen y con el joven holandés de Red Bull Racing, Max Verstappen, acabando con la carrera de los tres.

Ferrari y Vettel sucumbieron ante la presión, no fueron capaces de contrarrestar los errores cometidos e imponerse ante Mercedes, contando incluso con un monoplaza que era capaz de hacerlo. La fiabilidad fue clave, en Malasia el auto número 5 de Vettel no pudo estar en la clasificación por problemas en el turbo, y en Japón abandonó en la primera vuelta por daños en una bujía.

Hamilton supo sacar el martillo en los momentos idóneos y aprovechar cuando el rival estaba herido. Para la décimo octava y antepenúltima cita del calendario, en el Gran Premio de México, el de Mercedes conseguiría su cuarta corona mundial, igualando a Vettel y al francés Alain Prost.

A falta de una carrera para que se baje el telón de la temporada actual, no nos queda más que esperar hasta el año próximo para ver si Ferrari logra aprender de los errores y vuelve a la senda de la victoria que no lo hace desde hace nueve años, cuando el piloto brasileño, Felipe Massa, en la temporada 2008 se llevó el decimosexto título de constructores para la casa de Maranello; y atestiguar si será Vettel o Hamilton quien iguale al argentino, Juan Manuel Fangio con cinco títulos, a menos que alguno de los pilotos de Red Bull, Verstappen o Ricciardo se interponga en su camino.