IMG_2780-2Las conquistadoras de la altura

Por Luana Cabrera @LuanaCabreradl

Fotos: Tepuyeras @Tepuyeras y Luana Cabrera @LuanaCabreradl

Para llegar a la cima de una montaña, es necesaria la amistad. Atarse a una cuerda con un grupo de personas que suben contigo una gran pared de rocas implica confianza y compromiso, mucha más que un anillo o un contrato de trabajo. En Venezuela, hay un grupo de mujeres que por varios años han estado cosechando esa relación y ahora tienen una meta que no se las quita nadie: ser la primera cordada femenina en escalar el tepuy Akopán y ser el primer grupo en escalar el Eurodá tepuy y hacer ahí una vía para escaladores.

Doctoras, biólogas, estudiantes, periodistas, ingenieras e instructoras de yoga unidas por la pasión de la escalada, la aventura, los retos y los tepuyes. Entre 24 y 52 años de edad. Su vida diaria les impide entrenar constantemente, pero este grupo de siete mujeres se la ingenia para hacerlo y cumplir su meta.

Reiteran su inevitable deseo por escalar cualquier roca o pared que se encuentren. Muy probablemente eran de esas niñas inquietas con ganas de trepar en todas partes. Quizá todavía lo sean, aunque con el temple de unas mujeres que todo lo organizan y lo prevén.

IMG_2765-2Carola Pérez (@lolalolex), antes de contar un chiste a sus amigas, que hará retumbar las paredes con sus risas, asegura que la escalada “es un tema serio”. “Es un deporte donde te puedes malograr y perder la vida si no haces las cosas correctamente. Cuando uno hace una expedición, como la que nosotras vamos a hacer, está el peligro de la naturaleza”, dice.

Los dos tepuyes a los que se dirigirán estas aventureras están ubicados en el Macizo de Chimantá, el conjunto de mesetas más grande dentro de los linderos del Parque Nacional Canaima, en el estado Bolívar y uno de los menos explorados. En el medio de ese macizo destaca el Akopán, una pared vertical que se eleva de manera inexpugnable hasta 2.112 metros de altura, con una cima muy plana, caídas abruptas, llena de misterios y con el origen geológico más antiguo que se pueda analizar.

akopan

Por su parte, el Eurodá destaca a la derecha por sobre la sabana y los pocos morichales y palmeras que predominan en la zona. El tepuy, que se asemeja a un gran pulgar, es el de menor altura en comparación a los demás, pero siempre llena de ánimo y energía a los visitantes en su camino.

Con timidez, Susana Rodríguez (@susanaf89), escaladora de Mérida que por la distancia muy pocas veces está reunida con sus amigas, relata que todo inició con un evento internacional llamado Mujer Montaña. “Ellas se dedican a impulsar la escalada de mujeres en Latinoamérica y, para ese momento, Venezuela no había realizado ninguna expedición reciente, por eso decidí reunirme con Carola y Geraldine Rosso (@bigwallera) quienes accedieron y poco a poco se fueron uniendo más amigas”, dice.

En el país, indica, se han realizado muchos proyectos de escalada entre mujeres, principalmente en Los Andes, pero los tepuyes de la Gran Sabana tienen muy pocas marcas de mujeres. “Se me ocurrió el tepuy Akopán porque es un paraíso de escalada y es el menos visitado por su difícil acceso. Se llega en avión y está resguardado por la aislada comunidad indígena Yunek. Para ellos tenemos planteado llevarles alimentos y medicinas. Ayudarlos. Donde hay turismo no entra la minería”.

IMG_2754-2

Subir el tepuy Eurodá se lo plantearon porque “está al lado, es pequeño y nadie ha hecho una vía antes ahí para escalar”, explica Susana.

La escalada ofrece un terreno de aventura, de incertidumbre, hay que tomar decisiones sobre el itinerario, sobre la posibilidad de tormenta, el equipo a llevar, el material a utilizar en cada momento, la técnica. Se trata de una aventura controlada. A veces, sobre todo al principio, la sensación de riesgo es mayor que la realidad, pero Las Tepuyeras (@Tepuyeras), como se hacen llamar, aseguran que no se dejarán llevar por el gusto fácil de la adrenalina.

Tienen estimado un viaje de 15 días. Estiman que en marzo inician la aventura. “Debemos ir preparadas con todos los medicamentos necesarios para las picadas de culebras, alacranes, grandes arañas, ranas venenosas, pero conseguir esas medicinas no es trabajo sencillo”, dice Flor Boscán (@florboscan), la doctora del grupo que busca tener un botiquín de primeros auxilios completamente equipado.

Mucho valor, poco equipaje

“Mira, hay muchos aspectos que debemos tener cubiertos”, dice esta vez Helena Carpio (@helecarpio), la que frente a una cámara se le sonrojan los cachetes y no sabe qué cara poner.

“El tema de la medicina, el equipo y la comida es primordial. Ya Flor se está haciendo cargo de las medicinas, aunque hay muchas que nos faltan y está buscando colaboraciones con otras organizaciones. En cuanto al equipo, éste se ha ido agrupando con lo que todas tenemos aunque aún nos faltan cuerdas en buen estado para estar más seguras. Luego está el tema de la comida. Esto es más delicado porque no debe ser perecedera y al mismo tiempo debe ser balanceada y mantenernos nutridas”, explica puntualmente.

Las Tepuyeras necesitan la donación de estos materiales. Quienes colaboran con ellas son los que se sienten inspirados, los que les anima escuchar esta historia y quieren verlas lograr esta meta.

IMG_2763-2

“Es un gran reto que pretendemos cumplir. Tenemos confianza en nosotras para completar esta expedición y si lo logramos, nos sentiremos más vivas otra vez. El potencial que hay en este país es infinito. Este proyecto es para volver a enamorarse de Venezuela”, asegura en esta oportunidad Vanesa Sánchez (@j.vanesanchez), de muy pocas palabras ante una grabadora pero de grandes pasos sobre una pared de rocas.

Quieren darle la luz que necesitan a estos tepuyes y así demostrar lo importante que es en Venezuela el tema de la escalada de aventura en grandes paredes; inspirar a otras mujeres para que asuman grandes retos deportivos y motivar a las nuevas generaciones de escaladoras venezolanas a explorar, a realizar sus primeros ascensos, a soñar sin límites y a perseguir grandes retos.

Su web para las donaciones https://www.gofundme.com/tepuyeras

Integrantes de Tepuyeras

4

Flor Boscan: Médico de 52 años, especialista en cirugía de la mano y montañista. Ha representado a Venezuela en
dos expediciones al Himalaya, en el Broad Peak, de 8047 msnm y al Cho Oyu de 8201 msnm. Miembro del equipo que escaló por primera vez el Guadacapiapue Tepuy, Venezuela (1985) y escaló 8 de los 10 largos de la ruta Stairway to Heaven, en el Roraima tepuy (1997) en cordada femenina, entre muchos otros viajes fuera y dentro de Venezuela. Actualmente ha concentrado su vida en ejercer como especialista en el Hospital de Clínicas Caracas y escalar en roca en los lugares más lindos de Venezuela.

 7Susana Rodríguez: es montañista desde el año 2007. Ha realizado durante toda su trayectoria más de 50 ascensos a cumbres tanto en Venezuela, Ecuador, Colombia, Alemania, Perú y Bolivia. Ha participado en importantes proyectos en pro de la figura femenina en este deporte como capitana de “Mujeres en la cumbre del Pico Bolívar”, actividad realizada en Venezuela en febrero de 2015 con 11 mujeres, así como también en la participación en el proyecto internacional “Mujer Montaña”.

Helena Carpio: Periodista por formación y fotógrafa por convicción. 3Trabajó en el sector turístico, como gerente de responsabilidad social dentro de ZOI Venezuela (@zoivenezuela), y luego, como gerente de comunicaciones y del departamento audiovisual. Cuenta con ascensos al Pico Bolívar, Humboldt, Toro y León, en la Sierra Nevada del estado Mérida y Pan de Azúcar en el Parque Nacional La Culata.

1

Geraldine Rosso: Escaladora y montañista con más de 15 años de experiencia y se considera una amante de las grandes paredes. Miembro honorario del Grupo Excursionista Oikos de la Universidad Simón Bolívar (@oikosusb). Participó en la apertura de la primera ruta venezolana en la pared del Upuigma Tepuy en 2014. Ha realizado múltiples ascensos libres en las grandes paredes del Parque Nacional Yosemite en California, Estados Unidos y, en ese lugar, formó parte de la primera cordada venezolana femenina en subir El Capitán por la ruta Salathe Wall en agosto de 2015.

2

Carola Perez: La poderosa ha pasado toda su vida en la acción. Desde muy temprana edad frecuentó gracias a sus padres, el Parque Nacional El Ávila y es en el año 1995 que tuvo su primera experiencia con la roca. Ha hecho primeros ascensos como en el Adankasima Tepuy y en el Macizo de Chimantá. Varios ascensos de escalada en libre en el Parque Nacional Yosemite en California, Estados Unidos y en el Bosque de Roca, Hatun Machay, en Perú. Se dedica a la elaboración de granola, galletas y frutas deshidratadas, además de prestar servicio en su comunidad dando clases de yoga.

6Roxana Carrero: Es montañista desde 2001. Ha realizado durante toda su trayectoria cumbres tanto en Venezuela, Ecuador, Colombia y México. Perteneció como miembro activo al Grupo Excursionista Oikos de la Universidad Simón Bolívar (@oikosusb). Durante este periodo, participó como miembro de diversas expediciones internacionales de alta montaña: Ecuador 2003, Colombia 2004, México 2005. También ha realizado escalada deportiva y/o clásica en zonas importantes en Venezuela como La Guairita, Caracas; Mucumpisito, en Mérida; Torrellero, en Lara.

5

Vanesa Sánchez: Es estudiante de Ingeniería Mecánica de la Universidad Simón Bolívar y miembro honorario del Grupo Excursionista Oikos de la Universidad Simón Bolívar (@oikosusb). Como parte de la agrupación participó en las expediciones de Ecuador 2009 y Colombia 2010, donde aumentó su experiencia en variadas rutas en modalidad tradicional y deportivo de hasta 120 m de altura. Dentro del país se ha podido desarrollar en zonas de escalada como La Guairita, Las Puertas de Miraflores, Los Morros de San Juan y El Paurario, Torrellero, Pico Humboldt, Pico Bolívar, Pico Mucupinsito, entre otros. Sueña con escalar las grandes paredes de Venezuela.