Escalada, su amor a primera vista

Por: @Emilioalefer

IMG_7290Hace más de una década, Erik Noya, un joven de 20 años de edad, descubrió su pasión casi por casualidad, cuando pasó por un muro de escalada y sintió algo parecido al “amor a primera vista”. Ese momento marcó el inicio de una gran carrera deportiva y un ímpetu gigante que crece con el paso de los años.

Erik se levanta con el sol, a las 5:00 de la mañana. Luego de un largo y atareado día estudiando, llega al muro de escalada, se pone sus “pies de gato” (zapatos de escalada), se “magnesea” las manos y comienza su rutina de entrenamientos diarios. El joven escalador expresa que su preparación es sumamente exigente. “Lo que hago es poner un entrenamiento sobre otro; o uno después del otro, lo que fatiga muchísimo, pero ésa es la única manera de seguir siendo competitivo internacionalmente. A juro tienes que entrenar dos veces por día”.

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Entre sus logros más importantes destacan el Mundial de Escalada Deportiva en Arco, Italia en el 2011, donde consiguió el 7mo lugar en la modalidad de velocidad, siendo el más joven en la final con 17 años. Además, obtuvo el 2do lugar en el Campeonato Panamericano Juvenil de Escalada Deportiva en la modalidad de velocidad, que se llevó a cabo en el 2012 en Santiago de Chile.

Noya considera este deporte como parte esencial de su vida y una de las cosas que lo llena de felicidad.  Pero dejemos que sea él quien nos cuente más sobre su vida, sus experiencias y su día a día.

¿Cómo te inicias en la escalada?

“La primera vez fue con Petia Alcócer, durante un cumpleaños al que me habían invitado, en La Guairita, allá en la pared de roca, en el Parque Nacional Cuevas del Indio cuando tenía como 9 años. Allí lo intenté por primera vez y me gustó mucho, pero quedó hasta ahí.

Luego, un día para evitar la cola, mi mamá decidió meterse por La Morita de San Antonio de Los Altos, y pasamos frente a el muro y ahí si fue amor a primera vista. Entonces, le dije a mi mamá que yo quería hacer eso, y ella me respondió que estaba loco de remate (risas). Estuve insistiéndole durante una semana, imagínate con 9 años, pero me llevó y se convirtió en un vicio.  Más nunca lo dejé y es mi pasión hasta ahora”.

IMG_7287¿Por qué la escalada y no otro deporte?

“Eso es muy difícil de responder. Es como que si te preguntaran porqué te casaste con una persona en particular y no con otra. Definitivamente fue amor a primera vista. El deporte me llamó muchísimo la atención y en el momento en que escalé me dije: ‘yo quiero hacer esto por toda mi vida’. Pero no sé describirte realmente cuál fue el motivo”.

¿Qué representa la escalada en tu vida?

“Pues felicidad. Si no fuese por la escalada, no fuese tan feliz como soy. Es parte de mi vida, parte de mi ser; lo que complementa todas las cosas que hago fuera de la escalada. Con este deporte, he conocido muchísimas cosas y eso me hace feliz”.

¿Cómo es la preparación física?

“Es muy dura, sobre todo porque lo ideal sería tener dos sesiones de entrenamiento: una en la mañana y otra en la noche, pero yo no me puedo dedicar a la escalada únicamente, ya que también tengo que estudiar”.

¿Un escalador debe entrenar tanto su mente como su cuerpo? 

DSC_1221“Definitivamente, sobre todo porque la parte mental no solo se aplica durante las competencias como la gente cree, también se debe aplicar en los entrenamientos. Durante los entrenamiento de los viernes, por ejemplo, que ya llevas todo un entrenamiento en la semana y estás cansado; sientes que no puedes con tu cuerpo, que no quieres hacer absolutamente nada, pero ahí es cuando tienes que tener esa fuerza de voluntad de decir: ‘Yo para poder ser el mejor tengo que seguir, tengo que entrenar, tengo que completar lo que me corresponde hoy’”.

Con todo el tiempo que inviertes en entrenar y en las competencias a las que asistes, ¿cómo compartes la escalada con los estudios?

“Es muy complicado porque tu vida pasa a ser súper ajetreada. Tienes que quitar un montón de cosas por ejemplo las fiestas, las novias. Mi novia odia la escalada, pero no por el deporte sino porque muchas veces, el tiempo que a ella le gustaría que estuviésemos juntos, yo lo dedico a escalar. A veces te puedes fatigar muchísimo, tanto física como mentalmente. Cuando hay competencia, pierdes clases, y cuando llegas de la competencia tienes que estudiar más duro, ya que no te puedes quedar atrás. Pero con fuerza de voluntad, mucho trabajo duro y la misma disciplina que le pongo a la escalada, siempre logro balancear todas las actividades”.

¿Cómo es un día de competencia para Erik Noya? 

IMG-20140329-WA0019“Yo he leído muchas teorías y una de ellas dice que uno no debería pensar en la competencia antes de competir, y eso es lo que hago. Además que ya te has acostumbrado: te despiertas y ya estás pensando en otras cosas, compartiendo con tus compañeros, te relajas sin preocupación encima. No entras en modo competencia sino hasta el momento en que estás en el lugar de la competencia. Y cuando llego, lo que hago es sugestionarme de manera positiva: ‘tranquilo, todo va a estar bien, eres el mejor, puedes ganar’”.

¿En qué piensas antes de comenzar una ruta? 

Lo que pienso antes de una ruta ha cambiado mucho con el tiempo, ya que uno va madurando a medida que va compitiendo. Ahora mi pensamiento es un poco recio, quizás muy ambicioso, porque si no tienes ese tipo de pensamiento,  ten por seguro que vas a cometer algún error o te vas a empezar a sentir inferior a los otros competidores.  Por lo que siempre tienes que tener esa mentalidad de: ‘yo le puedo ganar, he entrenado 5 horas diarias durante no sé cuántos años, nada me va a impedir ganarle a esta persona’. Es un poco difícil porque sientes los nervios, pero es la única manera.

¿Recuerdas que sentiste la primera vez que ganaste una competencia?

Era muy pequeño cuando gané la primera competencia y quizás no sentía tantas cosas como siento ahora. No me daba cuenta que eso tenía un mérito. Sencillamente iba, escalaba y ganaba.  La verdad es que el momento del podio ni me importaba, porque yo lo que quería era bajarme y seguir jugando con mis amigos de otros estados, porque se trataban de competencias nacionales. Pero eso ha cambiado muchísimo. La primera vez que gané una competencia internacional, la de Chamonix en Francia, donde quedé campeón europeo, tuve una sensación impresionante. Mi mente estaba muy fuerte y eso permitió que cada vez que saliera a competir lo hiciera con muchas ganas. Estaba seguro, desde el principio, que iba a ganar. Es difícil de explicar, pero ésa es la sensación y claro, también sentirse lleno de mucho de orgullo.

¿Qué escaladores admiras? 

 

IMG_7274Pues hay muchos. A nivel nacional, a Leonel De Las Salas y Manuel Escobar, ellos han sido definitivamente grandes y además pioneros en la escalada artificial; fueron las primeras personas que internacionalmente lograron cosas, que en ningún país se imaginarían que los venezolanos íbamos a lograr. Y escaladores internacionales, a Adam Ondra, quien cuando todavía era juvenil, logró ganar su primer mundial. Yo creo que él es un ejemplo a seguir.

¿Quiénes te han apoyado en tu trayectoria?

Primordialmente mis padres, por supuesto. Todo lo que yo he hecho hasta ahora ha sido gracias a ellos, porque son quienes subsidian mi carrera. El Instituto Nacional de Deportes (IND) nos ha pagado algunos viajes, pero la carrera de un deportista no se trata  solamente de viajes; es un camino larguísimo que va desde entrenamientos hasta alimentación y todo eso es muy costoso, y por eso a mis padres tengo que agradecerles un montón, además de la vida que me han dado.

¿Y por parte del Estado y las empresas privadas? 

Ese apoyo ha mermado muchísimo, Tanto la parte privada como pública. Yo particularmente, Erik Noya, la verdad es que lamentablemente nunca he recibido apoyo por parte de las empresas privadas, aparte de una vez que me regalaron unas camisas y unas bolsas de magnesio. El IND se limita a pagarnos de vez en cuando, contados con los dedos, algunos viajes a los que hemos asistido, pero toda la parte fuera de los viajes como alimentación, complementos alimenticios, gimnasio, equipos me lo han subsidiado mis padres.

¿Cómo enfrentas los fracasos? 

 

IMG_7289“Eso es un poco frustrante. Imagínate entrenar cinco horas diarias todos los días para momentos de seis segundos, cuando es posible que en uno de esos momentos cometas un error y todo ese tiempo invertido se vaya para la basura, pero esas cosas se enfrentan teniendo presente que son aprendizaje. Debes mentalizar que muchas veces se pierde pero muchas otras se gana; que existe un equilibrio y que tanto los fracasos como los aciertos, son motivación para seguir haciendo lo que me gusta. Si pierdes, debes decirte: ‘tengo que entrenar más duro para ganar’ y cuando ganas, debes decirte: ‘qué fino gané, ahora tengo que seguir entrenando para seguir ganando’. Siempre tienes que tener la parte mental de no dejarte caer y decir que soy un fracaso; eso siempre es importante cuando quieres hacer un deporte de alto rendimiento”.

¿Qué metas tienes a futuro?

Me gustaría poder escalar siempre, nunca dejar de hacerlo, eso para mí es una meta. Me gustaría tener 68 años y seguir escalando. Para mí también es una meta tratar que el trabajo no me impida escalar, ya que eso ahorita, en el siglo en el que estamos es muy difícil. Y por supuesto seguir ganando muchísimas competencias, y si puedo llegar a ganar un mundial, pues ganar un mundial!

¿Qué se siente llegar a la cima, tocar el botón rojo y llegar de primero?

La emoción de haber ganado es una sensación que tarda un poco en llegar. Uno toca el botón, sabes que ganaste pero todavía sientes como una incredulidad dentro de ti y te preguntas: ¿De verdad me está pasando esto? ¿De verdad gané? Te quedas como desorientado totalmente, pero luego llegas al piso y la gente te felicita y ahí es cuando  caes en cuenta que ganaste y por supuesto te empiezas a  llenar de emoción, de alegría, de todos los sentimientos buenos que pueda tener una persona.