Micky volando en la Copa Mundial de Parapente Turquía 2013. Foto: cortesía de Micky Von Wachter

Micky volando en la Copa Mundial de Parapente Turquía 2013. Foto: cortesía de Micky Von Wachter

Por Karen Key / @KarenKeyH

Para Michael Von Wachter –Micky, como le llaman–,  andar por los aires es como estar en casa. Y lo es así porque pasa más tiempo volando que en un lugar concreto. Es piloto de profesión y parapentista entregado al Cross Country. Su constancia en el vuelo lo ha llevado a ubicarse en el top ten del Campeonato Mundial de Parapente en Bulgaria (julio, 2013), resultado con el que empujó, junto a sus compañeros, al equipo venezolano a una histórica tercera posición dentro de una competición internacional.

Karen Key (KK):  Directo a tus inicios. ¿Qué te llevó a practicar el parapente?

Micky Von Wachter (MVW): Yo empecé a volar parapente cuando tenía 17 o 18 años. Pero mis inicios están en la escalada. Hace tiempo cuando fui a un lugar en Francia a escalar tuve unas lesiones que me obligaron a retirarme de la escalada. Pero, afortunadamente, ese lugar era muy conocido por el vuelo libre. Así que uno de mis amigos escaladores me dijo: “Voy en la tarde a volar parapente. Ven para que veas”. Y así fue como empecé a volar. Él me enseñó a volar un poquito a los taparazos.

KK: Pudiera decirse que tu amigo fue tu primer instructor…

MVW: Sí, mi primer instructor fue ese amigo que me enseñó las cosas básicas del vuelo. Pero eso no se lo recomiendo a nadie, porque el vuelo tiene una parte de teoría que es muy importante. Yo no sabía nada de esa teoría, empecé a volar por mi cuenta y al tiempo de estar volando me di un golpe fortísimo. Tuve un accidente donde no me rompí nada realmente, pero que fue significativo.

KK: ¿Entonces definirías tu aprendizaje como autodidacta?

MVW: Sí. Mi aprendizaje ha sido bastante autodidacta. Yo me dediqué a leer y a tratar de aprender de libros. Lo que sucede es que en ese momento el deporte también era bastante joven. En esa época el parapente tendría unos cinco o seis años, entonces tampoco había mucha gente de quien aprender.

KK: ¿Qué es lo que más te apasiona de este deporte?

MVW: Yo soy muy de aire, me encantan mucho las cosas del aire. De hecho, soy piloto profesional. Y con el tipo de vuelo que yo hago –Cross Country–, puedo viajar 150 km; es decir, hacer un recorrido súper bestial con algo que no produce ruido. Lo que más me gusta es que en este deporte estás buscando la energía que te da la naturaleza, las corrientes de aire, para aprovechar de viajar.

Micky en su medio: el aire. Foto: cortesía de Micky Von Wachter

Micky en su medio: el aire. Foto: cortesía de Micky Von Wachter

Por ejemplo: he logrado volar hasta 300 km en parapente, en un solo vuelo, en Brasil, durante 7 horas. Cuando tú ves en línea recta un vuelo de 300 km es como de aquí –Caracas- a San Carlos, estado Cojedes. Cuando vas en el carro, te parece increíble que toda esa distancia la hayas podido hacer volando sin un motor. Esas son las cosas que me apasionan del parapente.

KK: Si siempre andas volando, ¿en qué lugar pasas mayor parte del tiempo?

MVW: Yo soy medio nómada. Paso mucho tiempo en Francia, en un lugar que es como la meca del vuelo libre. Después cuando me toca trabajar, estoy en Canadá.

KK: Ahora que dices que eres nómada, ¿cómo estableces tu rutina de preparación para las competencias?

MVW: Una de las virtudes del parapente es que es un deporte que es muy de tu alma, de lo que sientes, de feeling. Entonces cuando yo paso mes y medio sin volar parapente, porque estoy trabajando, y lo retomo, enseguida estoy en mi medio. En el parapente la parte física no es tan importante a nivel de rendimiento. Claro que si no estás en forma y vuelas 5 o 6 horas eso te va a afectar mucho y vas a terminar más cansado que si estás en forma. Pero en el parapente lo más importante está en la cabeza.

KK: ¿Tienes algún héroe del parapente?

MVW: Hay una persona que es realmente increíble. Es un piloto suizo. Aún no ha sido campeón mundial, es la única cosa que no ha sido. Pero no lo ha sido por cuestiones circunstanciales. En cada campeonato que ha participado ha tenido un problema y ha tenido mala suerte, pero realmente es un piloto excepcional. Se llama Chrigel Maurer.

KK: ¿Alguna anécdota que quieras contar?

MVW: Uno de mis momentos más trascendentales en el vuelo es una copa del mundo en Suiza, en la que quedé segundo y me ganó Chrigel, en su casa, en su lugar de vuelo. Fue una competencia donde yo logré ganar en la primera manga y al final él me ganó por tres puntos. Fue muy especial porque realmente era contra todo pronóstico.

KK: Sobre tu participación en el Campeonato Mundial de Parapente en Bulgaria de este año, ¿cómo fue la experiencia de haber volado en Valle de las Rosas?

MVW: Yo creo que fue la primera vez para todo el equipo venezolano. Llegamos unos días antes para volar, para conocer el lugar, porque en parapente es importante conocer el sitio, ya que eso te ayuda un poco a tomar tus decisiones en el aire.  Éramos seis integrantes en el equipo: Camila Antonorsi, Carlos Cordido, Luis Gómez, Juan Carlos Becerra, Carlos Daniel Gómez y mi persona. Teníamos una selección bastante fuerte. El más joven, Cordido, era primera vez que iba a un mundial. De resto, ya todos habíamos ido a mundiales. Fue una experiencia increíble.

Michael "Micky" Von Wachter terminó su actuación en la novena casilla del Mundial de Parapente. / Foto Luis Matos

Micky Von Wachter terminó su actuación en la novena casilla del Mundial de Parapente. Foto: Luis Matos

KK: Entraste en el top ten de esta competición. Te hiciste acreedor de la 9na posición. ¿Qué significa este resultado para ti?

MVW: Este es mi mejor resultado en un campeonato mundial. Poder decir que estás dentro de los 10 mejores del mundo es chévere, ¿no? Pero aparte de eso, creo que también las cosas hay que tomarlas como vienen. Sabemos que tenemos un muy buen nivel y que esto se puede repetir y hasta mejorar, pero tampoco hay que dormirse en los laureles. Que haya quedado noveno en un mundial no quiere decir que las cosas vayan a venir solas. No. Hay que trabajar y buscar de mejorar.

KK:  Y por primera vez el equipo tricolor de parapente entró en el podio de un campeonato internacional. ¿A qué le deben este logro?

MVW: El parapente es un deporte bastante individualista, si se quiere. Aunque ahorita en nuestro resultado por equipo, como país, quedamos de terceros, cada uno de los pilotos hizo su trabajo para tener este resultado. Yo lo compararía con un partido de fútbol cuando se define en penales, que cada jugador tiene que hacer su gol, pero realmente no es el equipo el que lo está ayudando. El trabajo que él va a hacer, será para el equipo, pero nadie lo puede ayudar a meter el gol. Así pasa en el parapente. Lo que hicimos fue tratar de mantener un resultado, de ganar puntos, evitar perderlos. De esa manera lo logramos.

Selección venezolana logró un histórico tercer lugar en el Campeonato Mundial de Parapente en Bulgaria. Foto: Cortesía de WPCH Sopot Bulgaria 2013

Selección venezolana logró un histórico tercer lugar en el Campeonato Mundial de Parapente en Bulgaria. Foto: Cortesía de WPCH Sopot Bulgaria 2013

KK: Luego de estos resultados, ¿qué te falta por lograr? ¿Vas por el número 1?

MVW: Bueno, eso de “número 1”, suena muy arrogante, pero sí voy por eso. Hace dos competencias en Francia, tuve una colisión en los últimos días. Sin esa colisión, ahorita estuviera en el ranking mundial bastante bien, entre los 15 o 20.

KK: Mientras estás volando, ¿te da tiempo de pensar?

MVW: Mmm, da poco tiempo de pensar, en realidad. Es bastante intenso. Uno vuela entre 3 o 5 horas y cuando aterrizas estás realmente agotado.

KK: ¿Un lugar que dé los mejores vientos?

MVW: Hay muchos lugares que son épicos para volar. El lugar que prefiero en términos generales es Valle de Bravo, en México. Es un lugar increíble para volar. Hay excelentes condiciones, muy buen tiempo. Aquí en Venezuela se vuela muy bien, aunque las condiciones no son tan duras. Hay un lugar emblemático que es en La Victoria, es un lugar espléndido. Entre enero y abril tiene muy buenas condiciones. En Mérida, Trujillo y Yaracuy también se vuela. Y son sitios menos explotados.

KK: Si en Venezuela están dadas las condiciones y además hay personas practicando el parapente, ¿qué le falta a este deporte para crecer mucho más?

MVW: Lo que nos falta es algo más complejo. Hay lugares muy buenos donde no se puede volar por cuestiones de seguridad. Pero es algo que se escapa del deporte, que se relaciona con los tiempos que estamos viviendo. Venezuela está en muchas competencias, hay gente nueva, aunque no hay mucha gente joven. Yo creo que falta eso: que venga gente joven a comenzar a volar.

KK: Si pudieras definir el parapente en una palabra, ¿cuál sería y por qué?

MVW: Pájaro.

Micky participa en el Campeonato Mundial de Parapente en Bulgaria Foto: WPCH Sopot Bulgaria 2013

Micky participa en el Campeonato Mundial de Parapente en Bulgaria. Foto: WPCH Sopot Bulgaria 2013

Nosotros los parapentistas volamos mucho entre los pájaros. Además, nuestro estilo de vuelo se parece mucho al del zamuro. Ellos usan las corrientes térmicas para subir y te ayudan muchísimo porque materializan el aire. Uno el ser humano va desarrollando un sistema para entender el aire, pero a veces no sabes muy bien lo que está pasando, pese a que tu instinto te dice algo. Tratas de adivinar cómo le está pegando el sol a las montañas, de dónde viene el viento. Pero en todo eso que analizas, estás sacando conclusiones que de repente son erróneas, y lo único que realmente te da una información certera es algo que te materializa el aire. Por ejemplo: un pájaro u otro parapente. Para explicarlo mejor: es como si estuvieses surfeando, pero no ves el agua. Entonces lo único que pudiera decirte realmente que hay una ola es que pase un surfista a tu lado.

KK: ¿Qué le aporta este deporte a tu filosofía de vida?

MVW: Aporta muchísimo. En el parapente hay que aprender a jugar con los cambios de ritmo. A veces vas en térmicas que te permiten subir muchísimo, pero después vas al próximo lugar y no subes. Así es la vida. A veces tienes momentos súper buenos, los cuales hay que aprovechar, pero después viene un momento en que tienes que tomártelo con más calma y dices ‘tranquilo, que las cosas se van a poner buenas después’, o si no le echas pichón así mismo, con las condiciones un poco en contra, e igual disfrutas el vuelo.