Por: @FernadoCelis  Life Coach Internacional, Conferencista, Surfista y Master Trainer 

Carl Jung dijo: “Hasta que puedas hacer que lo inconsciente se vuelva consciente,  éste dirigirá tu vida y lo llamaras DESTINO.” Descubrir continuamente cómo no estamos al mando de ese autobús que nos conduce por la vida es asombroso. Sin embargo, el camino a descubrirnos nos permite comprender la forma en que podemos influir en esa mente inconsciente, hackear el código,  para lograr los objetivos que nos proponemos, enfrentando los embates de ese enemigo interno, la sombra del auto saboteo.

Todos tenemos la inmensa capacidad de lograr aquello que nos proponemos, más allá de lo que muchos consideran posible. Todo es un camino entre miles y es un camino de resistencia, pero podemos aprender a configurar el código de destino cuando llega el momento de aceptar  que hay más, y que realmente nos merecemos una vida cónsona con el ideal que somos, y en ese fluir hacia ese destino, ponemos al conductor del autobús en espera, y nos apoderamos de su asiento.                                                             

Una decisión individual y libre, ese proceso de ignición, en un momento de intensa emoción puede alterar el curso de nuestra vida para dirigirlo a un destino particular, potenciador y diseñado bajo nuestros propios principios y valores. Steve Jobs, La Madre Teresa, el joven skater venezolano Alfonzo “ALCA” Mendoza, que nos abre los ojos al mundo de las posibilidades infinitas, y muchos otros que han vivido y viven desde quienes realmente son, gozando una existencia diseñada a su medida, inspirándonos a ser mejor cada día. Han codificado su destino.