Hoy en día, los medios de comunicación social reflejan más la violencia, los problemas sociales, políticos y económicos, etc., que los potenciales que tenemos en nuestra sociedad. La prensa suele dejar por debajo de la mesa a, por ejemplo, los talentos que representan a Venezuela en cada rincón del planeta. Por eso, en Zona Radical preferimos reflejar, a través de los cinco elementos, las grandes virtudes que se encuentran frente a tus ojos.

 

 

Texto y fotos: @gilmervasquez

 En Venezuela, existe una inmensa cantidad de espacios, donde la belleza, en su más amplio sentido de la palabra, es la única dueña. Todo, gracias a la gran capacidad que tiene la naturaleza para crear, no solo animales, plantas, colores y paisajes hermosos, sino seres humanos con muchísimas y variadas aptitudes. 

Sin embargo, Caracas, específicamente, es una ciudad que, en primer plano, se ve sumergida en un océano de asfalto, cuyos predadores habitan en las profundidades del concreto. Todos parecen asechar a sus presas, con el falso poder que la ciudad les brinda y perjudicando la calidad humana de quienes aún luchan por brillar en esta metrópolis.

La familia Radical piensa que, a través de algo llamado “Cultura Urbana”, los problemas que abundan en la ciudad se pueden solucionar con arte y deporte. El fin: motivar a sus habitantes a desarrollar conciencia ecológica, para sobrevivir en la jungla de concreto y convertir Caracas en un lienzo. Y con los jóvenes como sus principales hacedores, los principales artistas.

Cuando vemos en la calle el paisaje de un roller, un skater, un riders de BMX, un atleta de Parkour, un bailarín callejero o un artista urbano, se nos hace difícil no prejuzgarlos y no suponer que son drogadictos, vagos o jóvenes malos en los estudios. Pero cuando los vemos de cerca, cuando nos quitamos la venda de monotonía que cubre nuestros ojos, nos damos cuenta que son jóvenes que luchan por sobrevivir a una ciudad que se alimenta de ellos.

Todo ser humano siente enojo y la violencia forma parte de nuestra condición humana, pero también drenarla y controlarla… ¿Para qué proyectar tu frustración con un arma, cuando puedes lanzar pintura a lo que se mueva, dispararle con una cámara fotográfica y desahogarte a través de la expresión artística?

 

Cuando un skater pinta sus figuras en el aire con una tabla, está dejando aterrizado todo su estrés en cada truco. Lo mismo pasa con un roller, quien completa sus cambios sobre una baranda inclinada. Un biker termina un giro en el aire y un atleta de Parkour logra saltar de un edificio a otro.

La “Cultura Urbana” es la forma de expresión artística que utilizan muchos jóvenes en el presente, para sobrevivir al concreto gris y oscuro. Pintan el paisaje con una pieza de arte. Su truco es no limitarse por las inmensas colas. Pueden saltar a través de los obstáculos, se pueden convertir en la voz de la calle -con poemas, versos y rimas, por ejemplo- y no dejan que dos bloques rojos nublen su visión de las cosas.

Lastimosamente, para la solución de nuestros problemas sociales, no podemos enseñarle truco nuevo a perro viejo. Por eso, es fundamental que nos concentremos en los más pequeños, mostrarles la importancia de cuidar lo que es suyo, con valores éticos y morales, los cuales, poco a poco, se han ido perdiendo.

Una buena manera de atrapar la atención de estos jóvenes es a través de la “Cultura Urbana”. Los deportes de riesgo controlado, la ecología, el reciclaje, la pintura, el arte, el baile, la música y todas estas expresiones, deben ser utilizados por la generación de relevo, para sentirse libre.

Detenerse, ver y conocer

“Ciudades, ciudades y sus habitantes. Monóxido, bocinas atorrantes en todas partes. Sin embargo, a los ojos del arte, resulta interesante los graffitis que dañan vayas gigantes, como cagándose en el nombre de toda la autoridad, que a decir verdad, su sueldo inconforme los incita a chantajear y estafar, haciendo que transforme el nombre al hampa con uniforme…”. 

Ese es un fragmento de la canción “Ready”, de Apache y Canserbero. Es una invitación a pensar en la ciudad tan acelerada, donde nadie se detiene en la calle para ver una pieza de arte que pintó un artista urbano sobre la pared. Una ciudad donde, mucho menos, nadie se para a ver a un pequeño que vive en la calle y que busca el alimento del día a día.

La pérdida de valores es el cáncer que está dando un terrible ejemplo al futuro de la nación. Veámoslo de esta manera: los nuevos y mejores políticos que se necesitan en el país, se forman en las escuelas. Pero en un sistema social decadente, los más pequeños siguen el mal ejemplo, no solo fuera de las escuelas, sino hasta dentro de ellas. Por esa razón, es importante entrar en las instituciones educativas con “Cultura Urbana”, para revertir los efectos negativos.

En conclusión, en la cultura radica un primer paso para la solución de muchos problemas que perjudican a la actual Caracas, una ciudad con gran potencial artístico, deportivo, ecológico… Si en las calles estuviese presente el arte urbano de manera masiva, las plazas fueran ambientadas por buena música, break dance, Flatland, etc. Fácilmente, se estaría creando, allende, un atractivo turístico y, todo ello, utilizando el talento que hoy está oculto en muchas esquinas.