@Andreina_p  (AP)/ Fotos: cortesía de Joanna di Grigolli

A Joanna Di Grigoli (JDG), desde pequeña, el cuerpo le pide vuelo. Ella es una parapentista venezolana, quien desde sus 21 años, cuál pájaro, no le pone coto a su pasión por este deporte. Y para quien pueda dudarlo, solo basta con decir, por ejemplo, que en Abril de 2011, voló en su parapente desde La Victoria (Estado Aragua) hasta San Carlos (Estado Cojedes), siendo esa su travesía más larga en las alturas.

 Como muchos otros parapentistas criollos, Joanna realizó su curso en El Jarillo (Estado Miranda), destino por excelencia de muchos amantes de esta disciplina en el país. A pesar de ser Licenciada en Idiomas Modernos, mención Traducción (de la UCV), “estaba tan clara de lo que quería hacer que me fui directamente al curso y el segundo día cuando me despegué del piso apenas un metro, supe que había encontrado lo que tanto quería”.

Y hoy, definitivamente, vuela sin límites, contando con unos cuantos triunfos hasta en el ámbito internacional. Toda una entregada en cuerpo y alma al parapente.

AP. ¿Cómo describirías la sensación de volar entre las nubes? 

JDG. Volar es difícil describirlo y por eso le digo a todo el mundo que lo pruebe. Para mí, es un encuentro con la naturaleza único, porque cuando volamos parapente podemos estar cerca del suelo, oler los árboles, escuchar los animales en un bosque y hasta tocar la hierba si lo quisiéramos. Pero también nos permite volar muy alto y ver todo desde lejos, oler las nubes, ver la naturaleza desde un punto de vista único.

AP. ¿Qué dijeron tus padres cuando decidiste ser una profesional en parapente?

Lo de ser profesional del parapente llegó como que solo y no fue una decisión como tal. Estaba en la universidad y quería ir a un mundial, así que me dediqué a buscar patrocinio para poder hacerlo. Luego de muchos años de tropiezos y sacrificio, finalmente logré ser, creo, la única piloto profesional de parapente en Venezuela. Fue un sueño hecho realidad.

Mis padres me han apoyado muchísimo y son mis fans incondicionales. Les he hablado tanto de parapente que ya les hablan a sus amigos como si ellos supieran volar… Aunque mi papá ha volado conmigo.

AP. ¿Cómo describirías un vuelo perfecto?

JDG. Un buen vuelo sería aquel en el que se despega bien y se aterriza bien. Pero un vuelo perfecto sería aquel en el que despego de forma impecable, las condiciones son medianamente fuertes, sin turbulencia, en el que logro mis objetivos de vuelo y aterrizo luego de unas cuantas horas en el aire… Y, claro, si están mis amigos en las alturas para compartir, mejor todavía.

AP. ¿Cómo ha sido el apoyo en Venezuela?

JDG. Venezuela me ha apoyado de una forma impresionante, tanto el sector público como en el privado. He tenido y sigo teniendo patrocinantes de ambos sectores y no tengo ninguna queja. Han sido marcas que han creído en mí desde que estaba empezando y me han apoyado en las buenas y en las malas. Sin ellos, no podría escribir estas líneas (Nestea, Cantv, Oakley, Mindeporte).

AP. ¿Si no hubieses sido parapentista, cuál carrera hubieses escogido?

JDG. Disfruto muchísimo Idiomas Modernos, aunque nada como estar al aire libre. De haber escogido otra carrera, creo que hubiera sido veterinario, porque me encantan los animales. También hubiera podido ser piloto de la fuerza aérea (Risas).

AP. ¿Cómo te sientes con tu reciente tercer lugar ganado?

JDG. Me siento muy contenta, siempre es satisfactorio llegar al podio y poner en alto el nombre de Venezuela y las marcas que represento. Sin embargo, a veces me exijo mucho y creo que hubiera podido quedar de segunda. Estos últimos dos años han sido un poco difíciles a nivel personal y eso se ha reflejado en mis resultados. Pero hay que ser positivo y seguir adelante. Sé que de nuevo estaré volando como antes.

AP. ¿Por qué bautizaste al lugar más alucinante donde has volado, en Castelo Brasil, como “Parque Jurásico”?

JDG. (Risas) Ese lugar, simplemente, es muy exótico y bello. Se vuela sobre piedras de granito de 400 m de altura como el Pan de Azúcar de Rio de Janeiro y es impresionante. Todo es muy verde alrededor y se parece a los paisajes de las comiquitas y películas de dinosaurios de cuando estaba chiquita. Tiene como un aire prehistórico desde arriba y cuando volé por primera vez ahí me dije: “lo que falta es que me encuentre a un pterodáctilo en el aire”. Y ahí nació lo de Parque Jurásico.

AP. ¿Qué es lo más maravilloso de viajar por el mundo y conocer diversas culturas?  

JDG. Eso es algo que este deporte me ha permitido. Me encanta viajar y ver lugares nuevos, cómo vive su gente, la comida, sus preocupaciones o cómo nos ven a nosotros. Generalmente, las competencias de parapente son en lugares pequeños y poco turísticos, así que tengo la oportunidad de ver a gente muy auténtica de cada lugar.

Soy una glotoncita, así que cuando viajo, me encanta comer la comida local y no le tengo miedo a nada. Afortunadamente, tengo muy buen estómago y rara vez me enfermo en las competencias.

El shock cultural más grande que he tenido fue en China porque es una cultura muy diferente a la nuestra y eso impresiona, pero me encantó y la comida, ni hablar.

AP. ¿Es bueno ser una minoría en un deporte dominado por hombres?

JDG. Es bueno y malo al mismo tiempo. Bueno porque los hombres siempre están pendientes de nosotras, nos quieren ayudar con el equipo, nos hacen un lado en el autobús o vehículo de recogida y son muy amables. Lo malo, es que es un deporte que no fue pensado en nosotras, así que los equipos son pesados, cada vez más grandes y en mi caso, que apenas mido 1,55 m, es complicado y todo me queda grande.

Este año ha sido particularmente difícil porque ya no podemos volar con prototipos y las marcas debieron homologar las alas. Así que la última talla que homologaron solo dos marcas de parapente, fue la pequeña y por eso debimos esperar hasta mitad de año para tener equipos nuevos.

AP. ¿En qué piensas cuándo estás volando?

JDG. Cuando estoy volando en competencia, no tengo mucho tiempo para pensar, pues, estoy tomando decisiones constantemente y pegando carreras. ¡A veces no tengo ni tiempo para disfrutar del paisaje! Pero cuando vuelo por mi cuenta en vuelos de distancia o vuelos locales de fin de semana, me encanta disfrutar del paisaje y pienso: “qué afortunada soy de poder hacer esto”.

AP. ¿Qué mensaje quisieras dejarles a todos aquellos que leerán esta entrevista?

JDG. Simplemente, recordarles a todos que solo nosotros somos los responsables de hacer nuestros sueños realidad y que debemos trabajar para lograrlos. Mi sueño era volar y luego surgió el querer ser profesional y lo logré. Querer es poder y si yo hice mi sueño realidad, todos pueden hacerlo con trabajo, constancia, paciencia y nunca dejar de soñar.