Texto: @ZonaRadical

Iván “Crispín” Calderón (IC) es guía profesional de montaña, avalado por la Escuela de Montaña de Benasque (España). Con 23 años de carrera, ha subido una cantidad casi infinita de montañas y tepuyes, no solo en Venezuela, sino también en Argentina, Bolivia, Ecuador, Estados Unidos y Perú.

Actualmente, está trabajando en pro de la creación de la primera escuela especializada en escalada en roca y montañismo de Venezuela, en Caripe (Estado Monagas), para capacitar guías y alumnos y elevar así la calidad profesional en el país.

Para “Crispín”, tantos logros, más que éxito y aventura, representan un clímax espiritual. Cuenta que cada vez que sube a una montaña, le pide permiso para que le permita intercambiar energías. Además, dice no subirse a ninguna eminencia topográfica sin llevar una ofrenda. De hecho, hasta los cordones umbilicales de sus hijas están en el Alpamayo Chico (Bolivia) y Ritacuba Blanco (Colombia). Las montañas son para él, templos, en los que sus pensamientos son más claros y precisos.

ZR. ¿Qué representa para ti la montaña?

IC. Yo creo que las montañas, para la humanidad, siempre han sido un símbolo de grandeza y veneración. Han tenido un carácter espiritual y para ser sincero, hay una energía inexplicable que las rodea. En mi caso, es el lugar donde puedo canalizar mi espiritualidad. Nunca he tenido esa mentalidad de ir a conquistar una montaña, más bien todo lo contrario: siempre voy con la intención de hacer un peregrinaje hasta el punto donde me permita llegar… Nunca he visto el no llegar a la cumbre como un fracaso porque para mí el solo estar en ellas es un triunfo y siempre es un aprendizaje.

ZR. ¿Desde niño fuiste amante de los deportes de aventura?

IC. Desde niño, tuve la suerte de que mis padres nos llevaban, a mis hermanos y a mí, a vacacionar en espacios naturales. Siempre tuve la inquietud de explorar y de ir más allá de lo que para mis amigos era lo prudente. Siempre era el primero en probar las cosas que a mis hermanos les daba miedo, subir a lo más alto de los árboles saltar de las rocas más altas a las pozas de los ríos y ese tipo de cosas.

Por suerte, mis padres siempre me han apoyado en mis decisiones, lo cual me ha dado la confianza de ir más allá de lo esperado. Desde muy pequeño, me gustaron los deportes, además de que siempre ponía mucho empeño y dedicación en destacarme. Nunca fui un niño de videojuegos o esas cosas. Para mí, siempre la diversión estaba relacionada con los espacios al aire libre.

ZR. ¿Dónde escalaste por primera vez? Descríbenos tu primera aventura.

IC. Escalé en roca por primera vez en el Parque La Guairita en Caracas con mi amigo André Vancampenhoud, mejor conocido como la palmera, a principios del año 89. Él ya tenía un par de años escalando y de verdad, para mí fue amor a primera vista. Desde ese día, quedé totalmente enganchado con el deporte, fue como encontrar mi vocación. Todavía recuerdo ese día nítidamente.

ZR. ¿Cuáles son los países que has visitado y dónde has escalado?

IC. Gracias a la escalada y al montañismo, he tenido la oportunidad de haber visitado muchas montañas. Aparte de haber escalado la mayoría de las montañas aquí en Venezuela, he escalado las montañas más importantes de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Estados Unidos, Costa Rica, Aruba, Francia, España y en muchas de ellas por vías nuevas que es mi principal motivación… Escalar rutas que nadie haya hecho, ya que encuentro en los lugares que no han sido explorados la esencia pura del planeta… Es una sensación única el estar en un lugar que ningún ser humano ha pisado. Aquí en Venezuela, están los tepuyes, mis montañas favoritas, en las que he experimentado los mejores momentos de mi carrera como escalador.

ZR. ¿Dónde viste el paisaje más impactante? ¿Alguno que haya marcado tu vida?

IC. Esta pregunta es difícil de contestar, ya que poner en un orden de jerarquía el paisaje más espectacular es complicado, pero podría nombrar los tepuyes venezolanos, la Patagonia argentina, el Valle de Yosemite, la Cordillera Andina. En fin, creo que cada región tiene su encanto y su esencia, lo que hace imposible que me decida.

ZR. ¿Cuáles proyectos de gran envergadura has logrado realizar y cuales tienes en mente para realizar en el futuro?

IC. En 23 años de carrera, he realizado muchos proyectos, pero las expediciones que para mí han sido inolvidables: la ruta nueva en la pared Cóncava del Salto Ángel, dos rutas nuevas cara este Ritacuba Blanco Colombia, el primer ascenso mundial al Akopan Tepuy, el primer ascenso mundial al Upuigma Tepuy, una nueva al Tepuy Autana, la expedición al Cerro Torre Patagonia Argentina, la expedición al Fitz Roy en la Patagonia Argentina, así como la escalada al Chimborazo y Cotopaxi en Ecuador, el Alpamayo en Perú, el Alpamayo Chico y la Pirámide Blanca en Bolivia, dos rutas nuevas en el Tepuy Roraima, nueve ascensos al Capitán Yosemite en California, más tres ascensos al Half Dome
en Mont Shasta EEUU.

ZR. ¿Cuál consideras que es la magia de escalar?

IC. El montañismo y la escalada tienen una magia muy especial, ya que al ser deportes en los cuales tienes que tener estados de concentración muy elevados, hacen que sea una práctica muy personal. Para mí, cuando escalo, entro en un estado de concentración absoluta, diría yo en una especie de trance, en el cual me puedo abstraer 100% de mí entorno. Esto me hace sentir como si estuviera separado de este espacio, es como un viaje al interior de mi cuerpo y cuando salgo tengo una sensación de éxtasis inexplicable.

ZR. ¿Cuál es tu comida preferida cuando estás en una pared? ¿Cómo es la dieta, la alimentación e hidratación de un escalador?

IC. La comida varía dependiendo de la montaña pero, en general, me encanta llevar pastas y embutidos, ya que son de fácil preparación y de mucho contenido energético. También comida deshidratada, porque se cocinan fácilmente. El problema es que aquí en Venezuela son muy costosas. Por lo general, no tengo una dieta en específico, cuando estoy previo a una expedición trato de comer lo más balanceado posible frutas, vegetales, etc.

ZR. ¿Qué cosas dejas en la cumbre de una montaña y qué cosas te llevas?

IC. El día de “ataque” a la cumbre llevo estrictamente lo necesario: agua, algo de comida y siempre una pequeña ofrenda, generalmente relacionada con mis hijas y familia, un pequeño cristal de los tepuyes, porque creo que se genera una conexión entre mis montañas y la montaña que escalé. Asimismo, cuando voy a un tepuy, también llevo una pequeña piedra de otra montaña.

ZR. ¿Cuáles han sido tus aprendizajes en lo personal, cuando estás en la pared?

IC. Yo pudiera resumir que al escalar, siento el placer de estar vivo, de que vine a esta vida para disfrutar de este modo. Hay una sensación de plenitud cuando haces lo que amas.

ZR. ¿Cambia el sentimiento con cada montaña?

IC. Sí, el sentimiento cambia con cada montaña, está relacionado con mi punto de vista o con el estado de ánimo del momento, pero en general creo que hay una sensación que es común en todas las escaladas, la sensación de libertad y de agradecimiento de poder vivir ese momento.

ZR. ¿Qué tienes que decir sobre la escalada en roca en Venezuela?

IC. La escalada en roca en Venezuela viene en crecimiento. En los últimos 10 años, ha tenido más crecimiento que en toda la historia de nuestro país. Lamentándolo mucho, no cuenta con el apoyo que debería, de hecho, en muchos de los mejores lugares aún está prohibida y hasta penalizada, pero creo que en este último año y gracias a la explosión de las redes sociales, se están logrando abrir los canales para que esto cambie. En Venezuela hay mucho potencial; es más, puedo decir que pudiera llegar a ser lo que Hawaii para el surf, gracias a las grandes paredes de nuestros hermosos tepuyes.

ZR. ¿Cómo ves el futuro de la escalada en roca en este país, las generaciones de relevo en los deportes extremos?

IC. Yo soy muy optimista con respecto al futuro de la escalada en Venezuela. Creo que en poco tiempo pudiera convertirse en uno de los destinos predilectos de los escaladores de todo el mundo, gracias a la infraestructura natural y al clima, ya que es verano casi todo el año. Todo esto dependerá de la disposición de las autoridades en legalizarla y apoyarla. Por suerte, ya se están canalizando los instrumentos necesarios para que esto suceda.

ZR. ¿Cuál crees que es la solución para concientizar al venezolano en el tema ecológico, orgullo e identidad nacional?

IC. Definitivamente, lo que falta en Venezuela es una buena campaña de educación, disposición de las autoridades para que esto suceda y, por supuesto, que cada quien ponga de su parte. Es un trabajo arduo, pero definitivamente hay que empezar ya. Yo creo que uno de nuestros principales problemas es el del manejo de la basura, a mí me parece inconcebible que no haya mecanismos de separación y reciclaje. Yo creo que debería empezar por ahí, a veces se critica que la gente bote la basura en cualquier parte pero, si te pones a ver, en muchos lugares no hay ni siquiera contenedores donde hacerlo. Por eso, creo, es un problema que tiene que empezar con la promoción y ejecución de programas que planifiquen una estrategia adecuada.

ZR. ¿Cuál es la montaña de tus sueños?

IC. La montaña de mis sueños siempre es mi próximo proyecto, de hecho, yo no tengo sueños, sino metas. Quiero decir con esto que para mí los sueños siempre son como inalcanzables, pero las metas simplemente, te programas y las cumples.

ZR. Si pudieras guardar un pensamiento en la cumbre de una montaña ¿Cuál sería?

IC. La gratitud y la igualdad.

ZR. ¿Has sentido que no puedes seguir mientras escalas? ¿Qué te motiva en ese momento?

IC. La motivación creo que es el arma secreta de cualquier escalador, pero yo siempre en esos momentos de tensión pienso en mis hijas, siempre sacan lo mejor de mí y son mi máxima inspiración y motivación.

ZR. ¿Con cuáles escaladores o expediciones de fama mundial has podido compartir una cordada?

IC. Por suerte, he tenido la oportunidad de hacer cordada con muchos de los mejores escaladores de la historia moderna, en los cuales destacan: Kurt Albert, Stefan Glowacz, Bernd Arnol, Jhon Arran, Helmunt Garguitter, Timmy Oniell, entre otros. Todos ellos, pioneros de la escalada moderna. También he trabajado y realizado documentales para Discovery Channel, BBC Londres, Red Bull, Rai Italiana y The North Face, que es es mi patrocinante al igual que Ptzl.

ZR. ¿Y qué música escuchas en tu Ipod?

IC. A mí me gusta todo tipo de música, por eso mi Ipod es bien variado. Puedo nombrar bandas como: Pink Floyd, Bob Marley, Ismael Rivera, Héctor Lavoe, Soda Estéreo, Serati, Charly García, Silvio Rodríguez, música tradicional venezolana, vallenato, AC DC, Black Sabbath. Mucho de lo que se hizo entre la década de los 70 y los 80, cuando las letras trataban de dar un mensaje y cada quien tocaba su instrumento.