La imagen es rara, por novedosa: un venezolano, Pastor Maldonado, delante del mundo automovilístico en la grilla de salida del Gran Premio de España. Rara la imagen, decimos, porque nuestros primeros puestos están asociados a otros espacios. Entiéndase: béisbol, básquet, fútbol, y, por pena, algunos lastres sociales en los que no profundizaremos, pero tampoco ignoraremos. Que la alegría no nos descontextualice.

Semáforo en verde, pedales a fondo, las dudas sobre si el venezolano lograría sobreponerse a la presión de largar de primero, al nervio de novato (en el momento), quedaban inútiles. Todo el debate previo se resumía a cuestión de segundos, milésimas de segundos. Tiempo suficiente para ver a Pastor Maldonado ser desplazado por Fernando Alonso en la primera posición, y destapar el pesimismo social que por momentos nos desborda.  Lo último se entiende, teniendo en cuenta la temporada pasada, el debate social que se ha generado a partir del patrocinio de una empresa Estatal… Se entiende, pero no se justifica. Hay logros que se construyen más allá de un cheque.

Entrados en carrera, surgía otro temor: seis fueron los retiros del venezolano la temporada pasada, uno antes del Gran Premio de España, lo que volvía latente la posibilidad de algún percance con el carro. Cada curva o parada en pit era un turno en el juego de la Ruleta Rusa… bien librado con el pasar del tiempo. Pero sólo confirmado con la bandera a cuadros para el venezolano, seguido por Fernando Alonso y Kimi Raikkonen.

Acá, la rareza anterior se volvía aún más sorprendente. No sólo fue la Pole: también fue de Pastor Maldonado la carrera. Cuando creíamos el Himno suficiente gloria, vimos a Maldonado en los hombros de dos campeones mundiales y, consumidos por la inconformidad (ninguna gloria es suficiente), Fernando Alonso, piloto local, cedió protagonismo, felicitando al conductor ganador y al país donde nació.

Ese domingo no fuimos sinónimos sólo de mujeres bellas, beisbolistas, y petróleo. Ese domingo hablamos de Fórmula 1, ese domingo fuimos más (somos más).

Nolan Rada Galindo / NolanRada@gmail.com